miércoles, 2 de septiembre de 2009

Hacia el 4º Centenario de la Santa Muerte del P. Gracián



El 21 de septiembre de 1614 moría santamente en Bruselas,
Bélgica, el P. Jerónimo Gracián de la Madre de Dios:
Las campanas de la ciudad tocaban para el rezo del Angelus
cuando su alma volaba a la eternidad, para vivir con Dios a quien tanto
había amado y a quien había entregado su existencia, marcada toda ella
por la presencia de la Virgen María y de Santa Teresa de Jesús.
De esto, hace ahora exactamente 395 años. Este próximo 21 de
septiembre los cumple. Dentro de cinco años el calendario nos marcará
los 400 años de su muerte santa. Cinco años que nos pueden ayudar
para preparar ese cuarto siglo de su tránsito a la Casa del Padre.



Muchas personas han ido
conociendo al P. Jerónimo Gracián. Otras han encomendado a su
intercesión situaciones particulares de sus vidas y han sido escuchadas.
Muchas más se ven estimuladas en su fe por sus palabras y por su
ejemplo.


Uniéndonos en una gran cadena de oración este próximo 21 de septiembre preguntémosle a Dios
cómo preparar el cuarto centenario de la santa muerte del P. Jerónimo Gracián. ¿Qué podemos hacer? ¿Qué iniciativas se pueden tomar? ¿Qué eventos se pueden realizar?


Oremos, oremos, oremos, busquemos en todo momento sólo y únicamente el querer de Dios para estepróximo centenario de la muerte del P. Jerónimo Gracián. Y lo que el Señor les vaya inspirando en la oración, comunicarlo al email padregracian@gmail.com para que juntos caminemos a este próximo cuarto centenario el año 2014.


21 de Septiembre de 1614


"A las seis de la tarde expiró muy suavemente,

sin dolor excesivo ni trabajo, porque a quien

tantos habia dado en vida, quizo privarle de

ellos en la muerte"

domingo, 2 de agosto de 2009

EN LAS MANOS DE DIOS...biografia del P.Gracian


BALANCE DE UN GOBIERNO


En 1585 finaliza el P. Gracián su servicio de gobierno al Carmelo de Teresa. Fueron doce años continuos desde 1573 a 1585. Es verdad que sólo a partir de 1581 ejerce este servicio como Provincial, pero desde 1573 están en sus manos los destinos de la familia religiosa fundada por Santa Teresa.

De suma importancia son las palabras de Santa Teresa para entender el rol que jugó Jerónimo Gracián en este período de la historia de los Carmelitas Descalzos: “vino a tiempo”. El texto de Teresa es más largo pero vale la pena ponerlo acá: “que aunque no fue el primero... vino a tiempo que algunas veces me pesara de que se había comenzado si no tuviera tan gran confianza de la misericordia de Dios” y añade a continuación para aclarar, “digo las casas de los frailes, que las de las monjas, por su bondad, siempre hasta ahora han ido bien”, es decir que la dificultad no estaba en sus monjas, la dificultad la encontraba Teresa en sus frailes, y lo que ella veía era esto:

- No tenían Provincia sino que eran gobernados por los Calzados.
- No tenían Constituciones como las que tenían las monjas descalzas carmelitas.
- En cada casa hacían como les parecía y así a unos le parecía una cosa y a otros otra.
Y exclama “harto fatigada me tenían algunas veces”.

Todo este panorama, un tanto sombrío, “remediólo nuestro Señor por el Padre Maestro Fray Jerónimo de la Madre de Dios, porque le hicieron Comisario Apostólico y le dieron autoridad y gobierno sobre los Descalzos y Descalzas”.

¿En qué consistió este servicio de gobierno del P. Jerónimo Gracián? Podemos hablar de importancia hacia adentro y de importancia hacia afuera.

Hacia adentro, reconduciendo al grupo hacia una vida interior, gobernando con suavidad y firmeza, buscando el bien de la persona y alimentando su espíritu con letras “pues las letras son buen medio para la virtud”.

Hacia afuera, con la consolidación de las comunidades existentes y con nuevas fundaciones. La expansión se orientó a fundar casas de estudio en las ciudades universitarias (Valladolid, Salamanca), abrirse a otros reinos (Navarra, Portugal, Génova) y hacerse presente en los campos de primera evangelización (Congo).

Un nuevo período se abre ahora en la vida del P. Gracián. 1585 marca un punto de llegada y un punto de partida. Hay relevo en el gobierno, pues las reelecciones están prohibidas por las Constituciones de los Descalzos Carmelitas. Aparece ahora en escena un nuevo Provincial de la familia teresiana: Fray Nicolás de Jesús María (Doria).

martes, 2 de junio de 2009

Vi su rostro muy resplandeciente y hermoso!


En las manos de Dios. Biografía del P. Gracián.


Vi su rostro muy resplandeciente y hermoso: Teresa de Jesús y Jerónimo Gracián


En su soledad de huérfano, Gracián siente la presencia y asistencia de Madre Teresa. Sabe de las manifestaciones prodigiosas que han ocurrido a su muerte y ha mandado a las hermanas escribirlas, porque “así como Dios hizo con ella cosas maravillosas en la vida, ha usado algunas maravillas en su muerte, las cuales servirán para animar a sus hijas, afervorarlas en el espíritu, y dar autoridad a sus consejos, ejemplos y amonestaciones que dejó escritas”.

Ocurrió el domingo primero de cuaresma, 27 de febrero de 1583. Ese día había predicado dos sermones en la catedral de Sevilla. Por la noche, en su celda del convento de los Remedios, estando rezando maitines,

“levanté mis ojos y vi una luz clara, mucho más blanca, sutil y delicada que la luz de candela y aun del sol… En esta luz vi su rostro muy resplandeciente y hermoso, no de tanta edad como ella murió, sino como si fuera de cuarenta años. Y en lo interior oí estas palabras, pero no con los oídos exteriores del cuerpo:

“Nosotros los del cielo y vosotros los de la tierra seamos una cosa en pureza y amor: nosotros gozando y vosotros padeciendo. Y lo que nosotros hacemos acá con la esencia divina, haced allá vosotros con el Santísimo Sacramento. Y di esto a todas mis hijas”.

Jerónimo Gracián comunicó a las hijas de Teresa este mensaje recibido, que no solo es para ellas sino también para nosotros. Renovemos durante este mes esa unión entre el cielo y la tierra viviendo en oración amorosa ante el Santísimo Sacramento.

sábado, 23 de mayo de 2009


NUEVOS TEXTOS DEL P. GRACIÁN DE LA MADRE DE DIOS

Julen Urkiza, OCD
Hace poco, en noviembre de 1603, en un breve viaje de investigación enrelación a las Carmelitas candidatas para la fundación del Carmelo parisino, teniendo noticias de una carta de Ana de San bartolomé (Tomás SOBRINO CHOMÒN, San José de Ávila, 1997, p 296) fuí a la Biblioteca Pública de Àvila, a comprobar si la carta me era conocida o no. Se trataba de una copia de una carta que ya lo tenía publicado según el autógrafo que se halla en las Carmelitas de dan José del Àvila; estaba escrita a su sobrino Toribio Manzanas (cf.carta 261 de la publicación publicada); la carta se halla con la signatura 96/3/3282.

Pero tuve la sorpresa de que junto a esta carta copia de la Beata había otros papeles referentes al P. Jerónimo Gracián de la Madre de Dios. También eran copias: se trataba de los tres textos que publico a continuación, más otra carta escrita a Pedro Verezo Pardo, con fecha de 2 de Mayo de 1612, que ya está publicada en la edición de las Cartas del P. Gracián, preparada por Luis Astigarraga en Roma en 1989 (carta 216,p.538-539, MHTC,9).

Este hallazgo tuvo lugar cuando yo estaba preparando la publicación de la carta autógrafa de Ana de San Bartolomé, hallada en la parroquia de Budia (Guadalajara). Así pensé aprovechar el momento y dar cuanto antes a conocer también los papeles del P. Gracián.

La carta que publicamos del 20 de agosto ayuda a cubrir, aunque sea mínimamente, el pequeño vacío que existe en el espistolario de Gracián respecto al período de nueve meses de su estancia en Nápoles (1598), pues no se conocía más que dos cartas, escritas el mismo día, 1 de junio de 1598, a su madre Juana y al Hno. Francisco del Niño Jesús (cf. MHCT 9, cartas 73 y 74).

Sobre los motivos de su estancia en Nápoles no están del todo aclarados, según nos dice Luis Astigarraga; entre otros se nos da uno en esta carta: "entretando aqui andamos en esta Nápoles, que es una gran Babilonia, peleando con penados"; y renglones más abajo repetirá la idea diciendo que tiene "las ocupaciones de Marta acudiendo a quitar penados"; varios meses más tarde hablará de las ocupaciones bien graves y del servicio de Dios" que ha tenido en Nápoles (cf. MHCT 9, Carta 76).

Mientras el P. Gracián estaba dedicado a esta actividad, al parecer el motivo principal de su estancia, seguirá escribiendo: elcomentario a la Regla del Carmelo, y también redactará para el Papa "un gran memorial del modo de las reformaciones".



jueves, 14 de mayo de 2009



Carlos Ros :
«Santa Teresa esperaba a Gracián: alguien inteligente y capaz de gobernar»
Por ÁNGEL PÉREZ GUERRA
18-1-2007 12:06:19


-Disipe tergiversaciones. ¿A qué se refiere con lo de «el hombre de Teresa de Jesús»?


-Cuando Gracián se conoce con Teresa de Jesús ella tiene 60 años y él tiene 30. Cuando yo le pongo al libro «el hombre de Teresa de Jesús» me refiero fundamentalmente a la función. Ella es una mujer que reforma la orden carmelitana, cosa realmente inédita en un mundo tan machista como lo era el siglo XVI. Siempre era un fundador y al calor de él iba una fundadora. Pero ella, que no tenía problema en la reforma femenina sí que lo tenía con los hombres.


Los hombres seguían con sus penitencias antiguas, pero con un desorden tremendo.

Aquél que tenía más penitencias era más santo. Teresa era una mujer lógica y necesitaba un hombre. Los primeros que le vinieron fueron dos padres carmelitas: uno recién llegado,

que era fray Juan de la Cruz, y el otro fray Antonio, que ya pertenecía a los carmelitas calzados. Ella decía que tenía fraile y medio, porque Juan de la Cruz era muy pequeñito.


Encuentra ese hombre en Gracián. Cuando ella viene a fundar a Beas,

ya estaban ambos dentro de la reforma, pero no se conocían, aunque se habían carteado.

Gracián estaba por Andalucía como comisario para la reforma del Carmen.

Al volver a Madrid se pasa por Beas y se conocen. Ese encuentro de un mes fue providencial.

conocen. Ese encuentro de un mes fue providencial.


-Pero ella le llama su «desaguadero», dice que es como un ángel y hasta tiene una visión en la que celebra sus desposorios con él ante Cristo.


-Naturalmente que tiene que haber afecto, pero no en el sentido del morbo. Santa Teresa está ya fuera de lugar en ese aspecto. Aunque en una relación hombre-mujer siempre hay una afectividad. Él se abochornaba muchas veces, porque Santa Teresa era tan espontánea..., y además tenía edad para serlo.

Cuando escribe el libro de las Fundaciones, hay un capítulo entero dedicado a Gracián,

pero no lo hay dedicado a San Juan de la Cruz.

Más de cien cartas de sus obras completas son dirigidas a Gracian.


-¿Alguna vez se ha planteado qué habría ocurrido si Santa Teresa y Gracián hubieran tenido una edad similar?


-No lo sé. Santa Teresa estaba esperando una persona con la inteligencia y la capacidad de gobierno suficiente para poner en orden a los conventos masculinos. Gracián era un ingenuo, aparte de ser una persona tremendamente inteligente. Eso le venía de familia.


-¿Cómo era ese ambiente familiar?


-Su padre era un erasmista, que cuando era joven se reía de los frailes en las tertulias de la corte de Carlos V. Fue secretario del emperador. El padre estudió en París y en Bruselas.

Tenía un dominio total del latín y del griego. La diplomacia de entonces funcionaba con el latín. Pero era muy buena persona. Tenía veinte hijos, y no medró en la política. Le costaba mucho alimentar a tantos hijos. Cuando Gracián tenía diez o doce años, su padre le leía a Homero.

Su madre, que era mucho más joven salió de una relación entre un polaco que era embajador en la corte de Carlos V y tuvo una relación con una mujer de Valladolid.

De ahí surgieron dos hijos. Uno murió con dos años, y la pequeñita.

Cuando volvió a su patria, lo hicieron obispo.

El abuelo materno de Gracián fue obispo en Polonia.

El padre de Gracián, Diego, se casó con la niña cuando él tenía 40 años y ella 10, más que nada por salvarla de la situación en que quedaba. Había sido amigo de su padre en la corte.

Fue una familia de casta intelectual.

De los 16 hermanos que sobrevivieron, hubo alguno que fue secretario de Felipe II.

Jerónimo Gracián estudió en Alcalá, pero antes de terminar el doctorado buscó una vida de perfección.


-Muchos teníamos entendido que la rama masculina del Carmen descalzo se debe a San Juan de la Cruz.


-San Juan de la Cruz era un santazo, un hombre místico que vivía en las alturas del Monte Carmelo. Era el intimista, el hombre que vivía en el desierto.

Santa Teresa buscaba el silencio pero unido a la actividad apostólica.

Esto no lo entendía San Juan de la Cruz y sí que lo entendió Gracián.

Cuando Gracián deja el provincialato lo asume un italiano que se llama Doria, un psicópata que se carga a San Juan de la Cruz y expulsa a Gracián dos meses después de la muerte de aquel .

sábado, 2 de mayo de 2009

EN LAS MANOS DE DIOS...de la biografia del P.Gracian


'SIEMPRE HEMOS DE ANDAR JUNTOS'

Teresa de Jesús y Jerónimo Gracián.


Al P. Gracián le llegó la noticia de M. Teresa el 22 de octubre de aquel año de 1582, estando en Beas de Segura, lugar a donde se habían encontrado por primera vez en la primavera de 1575.


Ese día y los siguientes escribió una especie de diario sobre lo vivido,

páginas que son una delicia espiritual en donde se puede palpar el cariño entrañable

de este hijo para con su M. Teresa y los sentimientos que le embargaron esos días.


En dichas páginas llama a M. Teresa con el nombre de Angela y él se nombra a sí mismo

con el nombre de Eliseo, pues en vida usaban dichos pseudónimos en las cartas.


Aqui, siguen unos párrafos de dicho diario para que entren en los sentimientos del P. Gracián

y en lo vivido esos días...


“22 de octubre del año de 1582.

Este día como a las cuatro de la tarde, supo Eliseo que Angela se había subido al cielo a gozar

de Dios. Y luego hizo lo que otras veces suele en semejantes golpes, que es acudir al Santísimo Sacramento y amarle como aquel que es infinitamente bueno e infinitamente consuelo.
Al cabo de un rato hablaba a su Virgen con aquella gravedad a blandura que suele, y le aseguró riéndose “Aquí estoy, ¿qué Madre te falta? Yo soy tu Madre”.



Fuese a acostar atribulado y afligido; y aunque durmió luego algo, luego despertó presto;

y no estando la cabeza para ello, no se atrevió a levantar, mas allí en la cama parecióle

que veía a su Angela cabe sí, alegre, y dijo estas palabras:

“Aún no me he apartado, que siempre hemos de andar juntos, y ahora te ayudaré de veras”.


Eliseo le dijo:

“Angela, hazme heredero de los bienes que acá tenías, pues me queda el cuidado de las almas de tus hijas”.
Aquí parece que le daban a Eliseo unas ganas de mudarse el nombre y llamarse Jerónimo de Jesús. Y así, se quedó rogando a Cristo y a la Virgen y a Angela que le diesen los bienes

de Angela y parece que le daban luz que los había de alcanzar, y que quería Angela que los comunicase a sus hijas.

Con esto, se resolvió Eliseo aquella mañana en lo que siempre suele,

que es hacer en todo lo más agradable a Dios.


A la mañana del sábado de Todos Santos, se hizo el oficio cantado,

diciendo la misa y postrera lección Eliseo.

Y al tiempo del memento de la misa, vino Angela y la Virgen, y delante de Cristo crucificado hicieron proponer a Eliseo otra vez el mismo propósito de hacer la mayor voluntad de Dios,

y procurar muy de veras el estar con mucha atención a la misa, y como que me tornó a encomendar la Orden”.



EN ALABANZA DE CRISTO ... Amen!

viernes, 24 de abril de 2009


Nápoles, 20 deAgosto de 1598


Copia en la Biblioteca Pública de Ávila, 96/3/3282*.


Le agradece las noticias enviadas. Está esperando la llegada del Papa y de un tiempo menos caluroso para ir a Roma. Tiene escrito para el Papa un memorial del modo de las reformaciones.


+Jhs María

Recibí una v.m , de 14 de julio, en que venía la nueva de la muerte de Dª Catalina de Castilla y de las demás enfermas a las cuales encomiendo a Nro Sr muy de veras con todas las religiosas de ese convento a quien tengo por verdaderas hermanas, y háceme V.C. mucho regalo en darme particular relación de ellas.

Estoy esperando el tiempo fresco para volver a Roma y que haya venido el Papa, que esperábamos .

Entretanto aquí andamos en esta Nápoles, que es una gran Babilonia, peleando con penagos. Encomiéndeme a Dios, que bien lo he menester, aunque, gloria a Dios, ando bueno de salud; que los trabajos cuando no son por mal pretendencias sino por la gloria del Señor causan poco, y lo que más causa es ver las pocas fuerzas que tenemos para lo mucho que Dios merece ser servido; y cuánta flaqueza mostramos después de tantos propósitos que cualquier viento por pequeño que sea nos desvela.

Ha dias que no doy nada de cosas de estudio por el gran calor y las ocupaciones de Marta acudiendo a quitar penados. Ahora que viene el buen tiempo me tornaré a recoger, prosiguiendo la declaración de una Regla en claro que sea provechosa para qualquier Descalzas María , Isabel y Juliana les aprovechará lo que se hace para v.m.


No será dañoso que le hago saber que el otro día cuando caí malo de unas calenturas púsoseme en la imaginación que me habia de morir y apretavanme cosas de la religión, las quales aunque no se pueden dejar de hacer según gusta el mundo y las religiones los confesores pasan por ella, como Dios es amigo de las cosas perfectas y leyendo las historias de los Fundadores de las Ordenes vemos que piensan de otra manera, da alguna pena y la mayor no saber cómo se enmendarán entre ellas es que el tener algunas cosas a quien el convento no da lo necesario, el dar profesión sin que haya cuidado de obedencia como se usa por esos conventos de Italia.

Dios lo remedie.


Tengo escrito para el Papa un gran memorial del modo de las reformaciones, para que ya que mis padres no gustan que les ayude a su Orden pueda aprovechar el talento para otras que aquí se aprovechan, y aunque con mal italiano creo que harán fruto pláticas que aquí se hacen en algunos conventos de religiosas de esta. Aqui hay muchos y muchas de muy buenos, dispuestas [?], y no dejan descansar.


Dios dé fuerzas y a V.R. y las demás hermanas así las Carmelitas como las de esa

casa la salud siempre y gracia deseo y ruego.


De Nápoles, 20 de agosto 1598.


Fr. Jerónimo Gracián de la Madre de Dios


A Adriana del Espíritu Sto
en el convento de la Concepción Germa de Madrid